Sobre TenLanzarote

 

Los que no tenemos la suerte de haber nacido en Lanzarote, a modo de contraprestación partimos con una pequeña ventaja: cuando llegamos por primera vez a la isla recibimos con mayor intensidad el impacto de su luminosidad y de sus bondades: cielo, paisajes, playas y volcanes… Cuando ya nos vamos familiarizando con ella apreciamos que Lanzarote es algo más que sol, playa y Timanfaya.

En mi caso, residente conejero por pasión y dedicación al ser lanzaroteñas mi hija y su madre, tras andar varios años deambulando y trabajando por diferentes zonas, vivir en varias regiones de Latinoamérica y tras 20 años como guía de ecoturismo con la agencia Banoa, anhelaba el deseo de crear en Lanzarote un proyecto que recogiera el tipo de viajes con el que me identifico.

TenLanzarote nace con el objetivo de ofrecer un turismo experiencial, vivencial, que ponga en contacto al viajero con la esencia de la tierra a visitar y le permita escapar de las rutas preestablecidas por los mayoristas: situarnos como observadores privilegiados del entorno con el que vamos a interactuar.

Cuando viajamos a un país, a una región desconocida, sentimos que conocemos mejor el alma de la zona si nos la enseña una persona amiga, familiar o residente en el lugar. Aquella que nos llevaría a sus rincones preferidos, que nos recomendaría las actividades que para ella tienen más encanto y que no necesariamente han de ser las más turísticas, visitadas y caras. En definitiva, un cicerone que nos va introduciendo en el entorno, seleccionando y ayudando a interiorizar lo que vemos para así llevarnos la esencia del destino una vez finalizado nuestro viaje.

Este es el espíritu que mueve las actividades que TenLanzarote ofrece: una amplia gama de opciones que, además de poderse adaptar a los gustos de cada persona, están diseñadas con la filosofía y el deseo de respetar el medio que nos acoge, un turismo sostenible que penetra en el entorno pero sin alterar el equilibrio natural del terreno que exploramos.

De esta forma las Experiencias de Integración son actividades que procuran que el viajero se introduzca en el día a día de la isla a través de un área de su interés, bien sea la gastronomía, la ecología, el mar, el vino y la agricultura o las tradiciones y el arte. Siempre de una forma amena, divertida habría que añadir, y didáctica.

Las rutas de senderismo no buscan patear la isla por todos sus confines de cabo a rabo, sino explorar aquellos puntos que más nos impactaron cuando la conocimos y que ahora queremos mostrar y transmitir. Iremos charlando, interactuando con las personas que nos encontremos y, sobre todo, admirando los puntos más interesantes, con predilección por los miradores naturales. Incluso con momentos en los que seamos nosotros mismos los que hagamos el sendero, artesanos de nuestra ruta a la hora de conocer y disfrutar, tal y como sucede en una caminata entre amigos. Al fin y al cabo no se trata más que de eso mismo, compartir en familia vías que desconocemos y que ahora nos las presenta esa persona cercana con la que hemos contactado en la isla.

Igualmente las actividades en bicicleta MTB no pretenden hacer esfuerzos vigoréxicos que nos dejen exhaustos y con la sensación de haber hecho deporte sin asimilar el itinerario. Por supuesto habrá alguna ruta con mayor exigencia física para quien así lo desee, pero principalmente buscamos que, a lomos de una bicicleta, nos desenvolvamos por la orografía exclusiva de Lanzarote. Haremos kilómetros por el simple placer de pedalear y de contemplar el paisaje, nos detendremos allí donde haga falta y podamos ver una panorámica especial o contemplar con deleite un detalle del camino. Obviamente también tendremos objetivos que cumplir, cotas a las que subir y obtener la recompensa que valide nuestro esfuerzo. Incluso terminado el empeño, algunas de las rutas nos procurarán satisfacción gastronómica al tiempo que compartimos las anécdotas de la jornada.

No en vano el aroma que desprende esta iniciativa ecoturística, etnoturística se podría decir, está muy vinculado al de la buena mesa y los fogones locales. Siempre en contacto con la tierra, las costumbres, el beber y el yantar de las gentes lanzaroteñas, los rincones mágicos no tan accesibles y que normalmente no se muestran al turismo tradicional.

Sin desdeñar las bondades del sol que nos acoge, de las maravillosas playas y del mítico Timanfaya, TenLanzarote pretende que el viajero tenga la opción de dar un paso más, de explorar la isla sin corsés predeterminados propios de tour operadores abrasivos; dar sentido al lema de que Lanzarote es algo más que sol, playa y Timanfaya, y disfrutar de las actividades que hemos diseñado para acercar un Lanzarote de autor y en exclusiva.